Visualizaciones para comparar resultados por territorio, dominio y año.





Información y análisis
de los programas de inmunización
Una plataforma regional de
inteligencia estratégica.
Información comparable sobre los Programas Nacionales de Inmunización.
Comparar el desempeño y la evolución de los programas.
Portugal, España y sus 17 comunidades autónomas.
Una lectura integrada de los 21 países.
Visualizaciones para comparar resultados por territorio, dominio y año.



Datos detallados y ordenados para facilitar la consulta de cada resultado.



Variables de población, cobertura y contexto económico para ampliar el análisis.



Explorar la inversión en vacunas, las dosis y las variables económicas relacionadas.
Población, dosis y recursos disponibles.
IVaPPA, precios y dosis por persona.
Relación con el PIB, el gasto en salud y las etapas de la vida.
IVaPPA: Inversión en Vacunas por Persona-Año.




Explorar los calendarios de cada país y comunidad autónoma, año a año.
Calendarios por año, país y comunidad autónoma.
Desde la etapa prenatal hasta las personas adultas.
Una lectura visual de cada calendario.
Reconocer similitudes y diferencias entre esquemas.
| VACUNA | Prenatal | RN | 2m | 3m | 4m | 5m | 6m | 11m | 12m | 15m | 18m | 12-23m | 5a | 11a | 65 | 66-79 | 80 | 81+ | Grupo Pobl. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| BCG | |||||||||||||||||||
| VSRVacunación en Embarazada | |||||||||||||||||||
| Triple Bacteriana infantilDifteria Tétanos y Pertussis célula entera | |||||||||||||||||||
| PentavalenteDifteria Tétanos Haemophilus tipo b Hep. B y Pertussis célula entera | |||||||||||||||||||
| Polio inactivada | |||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada13 serotipos | |||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada20 serotipos | |||||||||||||||||||
| Meningococo conjugadaserogrupos ACWY | |||||||||||||||||||
| Meningococo recombinanteserogrupo B | |||||||||||||||||||
| RotavirusRV 1 | |||||||||||||||||||
| Triple ViralSarampion Rubeola Paperas | |||||||||||||||||||
| Varicelacepa OKA | |||||||||||||||||||
| Hepatitis APediátrica | |||||||||||||||||||
| Hepatitis BAdulto | |||||||||||||||||||
| Hepatitis BPediátrica | |||||||||||||||||||
| VPH4 serotipos | |||||||||||||||||||
| Doble bacteriana adultosdifteria Tétanos | |||||||||||||||||||
| Triple bacteriana Adolesc.-Adultosdifteria Tétanos pertussis acelular | |||||||||||||||||||
| Fiebre amarilla | |||||||||||||||||||
| Dengue | |||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Sur 6-35 meses | |||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Sur ≥3 años | |||||||||||||||||||
| Influenza (gripe) con AdyuvanteHemisferio Sur ≥65 años |
| VACUNA | Prenatal | RN | 2m | 4m | 6m | 11m | 12m | 15m | 18m | 12-23m | 2a | 3a | 4a | 5a | 6a | 10a | 13a | 60 | 61-64 | 65 | 66-79 | 80 | 81+ | Grupo Pobl. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| BCG | ||||||||||||||||||||||||
| VSRAnticuerpo Monoclonal | ||||||||||||||||||||||||
| HexavalenteDifteria Tétanos Haemophilus tipo b Hep B Polio y Pertussis acelular | ||||||||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada13 serotipos | ||||||||||||||||||||||||
| Neumococo polisacáridos23 serotipos | ||||||||||||||||||||||||
| Meningococo conjugadaserogrupos ACWY | ||||||||||||||||||||||||
| Meningococo recombinanteserogrupo B | ||||||||||||||||||||||||
| Triple ViralSarampion Rubeola Paperas | ||||||||||||||||||||||||
| Varicelacepa OKA | ||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis APediátrica | ||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis BAdulto | ||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis BPediátrica | ||||||||||||||||||||||||
| VPH9 serotipos | ||||||||||||||||||||||||
| Doble bacteriana adultosdifteria Tétanos | ||||||||||||||||||||||||
| Triple bacteriana Adolesc.-Adultosdifteria Tétanos pertussis acelular | ||||||||||||||||||||||||
| Fiebre amarilla | ||||||||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Sur 6-35 meses | ||||||||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Sur ≥3 años |
| VACUNA | Prenatal | RN | 2m | 4m | 6m | 11m | 12m | 15m | 12-23m | 2a | 3a | 4a | 5a | 6a | 9a | 10a | 11a | 12a | 13a | 60 | 61-64 | 65 | 66-79 | 80 | 81+ | Grupo Pobl. |
|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|---|
| VSRAnticuerpo Monoclonal | ||||||||||||||||||||||||||
| Tetravalente infantilDifteria Tétanos Polio y Pertussis acelular | ||||||||||||||||||||||||||
| HexavalenteDifteria Tétanos Haemophilus tipo b Hep B Polio y Pertussis acelular | ||||||||||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada13 serotipos | ||||||||||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada15 serotipos | ||||||||||||||||||||||||||
| Neumococo conjugada20 serotipos | ||||||||||||||||||||||||||
| Neumococo polisacáridos23 serotipos | ||||||||||||||||||||||||||
| Meningococo conjugadaserogrupos ACWY | ||||||||||||||||||||||||||
| Meningococo recombinanteserogrupo B | ||||||||||||||||||||||||||
| Meningococo conjugadaserogrupo C | ||||||||||||||||||||||||||
| RotavirusRV 1 | ||||||||||||||||||||||||||
| RotavirusRV 5 | ||||||||||||||||||||||||||
| Triple ViralSarampion Rubeola Paperas | ||||||||||||||||||||||||||
| Varicelacepa OKA | ||||||||||||||||||||||||||
| Cuádruple ViralSarampión Rubeola Paperas Varicela | ||||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis APediátrica | ||||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis BAdulto | ||||||||||||||||||||||||||
| Hepatitis BPediátrica | ||||||||||||||||||||||||||
| VPH9 serotipos | ||||||||||||||||||||||||||
| Doble bacteriana adultosdifteria Tétanos | ||||||||||||||||||||||||||
| Triple bacteriana Adolesc.-Adultosdifteria Tétanos pertussis acelular | ||||||||||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Norte 6-35 meses | ||||||||||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Norte ≥3 años | ||||||||||||||||||||||||||
| Influenza (gripe)Hemisferio Norte ≥65 años | ||||||||||||||||||||||||||
| COVID-19ARNm >12 años | ||||||||||||||||||||||||||
| COVID-19ARNm 5 -11 años | ||||||||||||||||||||||||||
| COVID-19ARNm 6 meses -<5 años | ||||||||||||||||||||||||||
| Herpes zoster |
Lecturas regionales y consolidadas que aportan contexto.
Análisis del Observatorio PAI · Iberoamérica
El documento analizado permite comparar la evolución de los programas de inmunización de Latinoamérica entre 2020 y 2023 en siete dominios: primer año de vida; segundo año de vida hasta ingreso escolar; adolescentes, embarazo, personas adultas y adultas mayores; influenza; COVID-19; situaciones especiales; y aspectos programáticos.
La lectura debe interpretarse desde una perspectiva integrada. El desempeño del Programa de un país no depende exclusivamente de la amplitud formal de su calendario, sino también de la cobertura alcanzada, la oportunidad de administración, la disponibilidad de información, la existencia de sistemas de registro, la vigilancia de eventos supuestamente atribuibles a vacunación e inmunización, el suministro y la estructura normativa/programática.
Un aspecto metodológico clave es distinguir baja cobertura de ausencia de información. En varios dominios se consignan países sin puntaje por coberturas bajas o por falta de datos. Ambas situaciones tienen implicancias diferentes: una refleja un problema de desempeño operativo; la otra, una limitación de medición y transparencia de la información programática.
El documento muestra también que la información correspondiente a 2022 reproduce en gran medida los datos de 2021 en varios dominios. Por lo tanto, el análisis de 2022 debe considerarse como continuidad de la información consignada, evitando inferir cambios no explicitados.
Entre 2020 y 2023, el observatorio refleja una región en transición: se observan avances en vacunas combinadas, transición hacia esquemas con la vacuna contra la poliomielitis inactivada (VPI), ampliación de VPH, incorporación progresiva de vacunas frente a COVID-19 y mejoras puntuales en situaciones especiales y aspectos programática. Sin embargo, persisten brechas sustantivas de cobertura, información y calendarios entre países.
El primer año de vida es el dominio donde se observa con mayor claridad la diversidad estructural de los calendarios nacionales. En 2020, todos los países incluían BCG al nacimiento, pero existían diferencias relevantes en hepatitis B neonatal: todos excepto Uruguay y Nicaragua la indicaban en las primeras horas de vida. En el caso de Uruguay complementaba la estrategia con testeo durante el embarazo y vacunación frente a resultados seropositivos.
La vacunación combinada de la serie primaria también muestra diferencias programáticas importantes. En 2020 predominaban los esquemas con pentavalente con pertussis de célula entera y esquema 3+1. Chile y Panamá utilizaban hexavalente con pertussis acelular; Costa Rica y México usaban pentavalente con pertussis acelular y con VPI y agregaban hepatitis B a los 2 y 6 meses. Posteriormente, en 2023 México y Paraguay implementaron hexavalente con pertussis acelular en esquema 3+1.
La estrategia antipoliomielítica representa uno de los ejes evolutivos más relevantes. En 2020, trece países aún utilizaban la vacuna oral bivalente VPOb/Sabin como parte de su esquema, mientras Argentina, Chile, Costa Rica, México y Uruguay ya tenían esquemas exclusivamente con VPI. Luego se observan reemplazos parciales de VPOb por VPI en Bolivia, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Venezuela; Panamá completa el cambio a VPI en 2021; y Perú incorpora una tercera dosis de VPI en 2023.
En vacunación contra neumococo, estaba ampliamente incorporada a los calendarios ya en el año 2020, excepto en Cuba. La mayoría utilizaba vacuna conjugada de 13 serotipos, mientras Brasil, Colombia y Ecuador utilizaban 10 serotipos. Colombia hace el cambio de 10 a 13 serotipos dentro del período.
Rotavirus muestra una brecha persistente: en 2020 todos los países excepto Chile, Uruguay y Cuba lo tenían implementado y así se mantiene hasta 2023.
En meningococo, la vacunación durante el primer año era limitada inicialmente a Argentina, Brasil y Cuba. En 2023, Chile incorpora meningococo B a los 2 y 4 meses, constituyendo un cambio del calendario destacado en el período.
En desempeño, Panamá lidera el ranking de calendario en 2020, México y Panamá se destacan en 2021, y Chile alcanza la mejor posición en 2023. En ese año, Chile obtiene 89% en calendario, 78% en coberturas y 82% en el dominio global, seguido por El Salvador en el desempeño global. Bolivia, Honduras y Venezuela aparecen sin puntaje de cobertura o con bajo desempeño según la información disponible.
Lectura epidemiológica: el primer año concentra vacunas de alto impacto para enfermedad grave del lactante, por lo que las diferencias de calendario y cobertura pueden traducirse en brechas relevantes de protección poblacional.
Lectura programática: los países con vacunas combinadas hexavalentes con VPI completa parecen avanzar hacia esquemas más simplificados y alineados con estrategias de reducción de uso de VPOb alcanzando su abandono cumpliendo con las metas de erradicación de la poliomielitis.
Alerta de seguimiento: rotavirus, hepatitis B al nacimiento, meningococo y transición a VPI son subdominios que requieren trazabilidad anual específica.
Este dominio refleja la capacidad de los programas para sostener la continuidad del calendario más allá del lactante en el primer año de vida. En 2020, catorce países indicaban refuerzo de vacuna neumocócica conjugada, con excepción de Ecuador, Honduras, Bolivia y Cuba. Todos indicaban triple viral, aunque con diferencias respecto de la edad en meses de la administración de su primera dosis y de su refuerzo. Algunos países ya cambian a la edad del refuerzo antes de los 24 meses.
Hepatitis A estaba incorporada en ocho países. Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Honduras utilizaban dosis única, mientras Panamá y Uruguay empleaban dos dosis. En 2023, El Salvador incorpora hepatitis A en dos dosis y Perú la incorpora a los 15 meses en dosis única.
Varicela también mostraba incorporación heterogénea: diez países la indicaban en 2020. Uruguay era el único con refuerzo y Brasil utilizaba tetraviral (SRP-Var). En 2021 Argentina y Chile añadieron refuerzo a los 5 años. El Salvador la incorpora con su refuerzo en 2023.
El refuerzo antipoliomielítico mantiene diferencias entre VPOb y VPI. En 2020, dieciséis de dieciocho países indicaban un primer refuerzo en el segundo año. En 2023 se observan cambios relevantes: Colombia agrega refuerzos de VPI y abandona VPOb; Paraguay aplica refuerzos de hexavalente con pertussis acelular con VPI y también abandona la VPOb; El Salvador incorpora hexavalente con pertussis acelular.
En el ingreso escolar, todos los países incluían refuerzo DPT, con variaciones en el tipo de vacuna. Chile utilizaba Tdpa, Costa Rica Tdpa/IPV y Bolivia pentavalente con pertussis de célula entera. Para la vacunación contra la polio, algunos países mantenían VPOb, mientras Argentina, Costa Rica y Uruguay usaban VPI ya en 2020.
El desempeño global muestra a Chile como país consistentemente fuerte en este dominio. En 2023, Chile y Panamá alcanzan 83% en calendario y Paraguay 78%. En coberturas, Uruguay obtiene 60%, y en el dominio global Chile alcanza 62%, seguido muy de cerca por Uruguay con 61%. Esta cercanía es relevante porque sugiere que la fortaleza del dominio no depende solo de amplitud de calendario, sino también de capacidad de cobertura.
Lectura epidemiológica: este dominio concentra refuerzos que consolidan protección frente a sarampión, rubéola, tos convulsa, enfermedad neumocócica, poliomielitis y varicela.
Lectura programática: es una etapa vulnerable a pérdidas de oportunidad, especialmente cuando las visitas de control son menos frecuentes que durante el primer año.
Alerta de seguimiento: el dato de coberturas es importante pero no es suficiente; se requiere evaluar oportunidad, abandono entre dosis y cumplimiento al ingreso escolar.
Este dominio representa la vacunación a lo largo del curso de vida, pero aparece como uno de los más débiles en términos de desempeño global. En adolescentes, existían diferencias importantes en 2020: Argentina, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay indicaban Tdpa, mientras otros países utilizaban Td o TT.
La vacuna contra VPH estaba presente en dieciséis países en 2020, con dos dosis, excepto Nicaragua y Cuba. Sin embargo, solo Argentina, Brasil, Chile, Panamá y Uruguay vacunaban a ambos sexos. En 2023 se documentan cambios relevantes: Colombia universaliza VPH para niñas y niños con dosis única; El Salvador incorpora dos dosis; México utiliza dosis única en niñas; Nicaragua incorpora dos dosis; y Perú universaliza con dosis única. Este constituye uno de los avances regionales más importantes en el dominio adolescente.
La vacunación meningocócica en adolescente se encontraba inicialmente limitada a Argentina contra los serogrupos ACWY. Brasil incorporó la vacunación contra meningococo ACWY en adolescentes durante el período, reforzando su calendario en esta etapa.
En embarazo, todos los países vacunaban con Tdpa en 2020 excepto República Dominicana, Ecuador, Nicaragua, Honduras y Bolivia, que utilizaban Td, y Cuba, que usaba TT. Esta diferencia tiene relevancia programática porque la formulación utilizada condiciona el objetivo de protección materno-infantil que se persigue contra la tos convulsa.
En adultos, la mayoría incluía refuerzo Td, aunque Chile, Colombia, Guatemala, Nicaragua y Bolivia no lo incluían de manera sistemática, y Uruguay lo limitaba a quienes habían recibido esquema incompleto. La vacunación universal contra hepatitis B en personas adultas estaba presente solo en Argentina y Brasil. En personas adultas mayores, la vacunación contra neumococo era altamente heterogénea: algunos países utilizaban conjugada 13 valente más polisacárida 23 valente, otros solo polisacárida 23 valente, y varios no incluían vacunación neumocócica en este grupo.
El contraste entre calendario y coberturas es muy marcado. Argentina lidera el calendario en 2020 y mantiene alto desempeño en años posteriores; sin embargo, las coberturas del dominio son bajas. En 2023, Argentina y Uruguay alcanzan el mejor desempeño global con 31%, seguidos por Cuba y Panamá con 27%. Estos valores son modestos y evidencian una debilidad estructural de la vacunación fuera de la infancia.
Lectura epidemiológica: la transición hacia estrategias de curso de vida aún es incompleta y desigual.
Lectura programática: se requieren sistemas de captación para adolescentes, embarazadas, personas adultas y adultas mayores.
Alerta de seguimiento: VPH, Tdpa en embarazo, neumococo en adultos mayores y hepatitis B en personas adultas tal vez requieran de indicadores de resultados propios para estas enfermedades.
La vacunación contra influenza es un dominio que demuestra que es una vacuna utilizada en todos la región: todos los países indicaban vacuna antigripal durante el período analizado. Sin embargo, existen diferencias en formulación, amplitud de grupos objetivo y coberturas.
En 2020, Costa Rica y Panamá utilizaban vacuna cuadrivalente, mientras los demás países usaban trivalente. En 2023, Costa Rica, Panamá, Honduras y Paraguay utilizaban cuadrivalente. Esto muestra una expansión parcial de formulaciones cuadrivalentes en la región.
La información disponible señala que la vacunación tiene indicación desde los 6 meses hasta los 23 meses, con extensión en varios países hasta 35 o 59 meses. Todos vacunaban embarazadas y personas adultas mayores, excepto Nicaragua según el dato consignado en 2020.
Las coberturas en grupos prioritarios muestran desempeño heterogéneo. En 2020, Brasil y México alcanzan coberturas adecuadas de 75% en alguno de esos grupos. En 2021 y 2022, Cuba y México se destacan con 80% y 75%, respectivamente. En 2023, México lidera coberturas con 75%, seguido por Cuba con 70%, y lidera el dominio global con 75%. Paraguay obtiene el mejor posicionamiento de calendario en 2023, seguido por Costa Rica, Perú y Uruguay.
Lectura epidemiológica: influenza es un programa anual y estacional y sensible a la coyuntura. Por ejemplo, su aumento de cobertura en 2021 por el efecto de COVID-19.
Lectura programática: la indicación universal no garantiza desempeño homogéneo; las diferencias de cobertura reflejan distintas capacidades operativas.
Alerta de seguimiento: diferenciar cobertura en niños, embarazadas, adultos mayores y grupos de riesgo resulta indispensable para conocer mejor el desempeño.
COVID-19 aparece como dominio propio a partir de 2021, en el contexto de incorporación de vacunas frente a la pandemia. En 2021, Ecuador alcanza el mejor desempeño de calendario con 75%, seguido por Chile, Honduras, Paraguay y Uruguay con 67%. En coberturas, Chile logra 56%, seguido de Cuba y México con 50%. En el dominio global, Chile alcanza 61%, seguido por Cuba, Ecuador y Uruguay con 54%.
En 2023 se consigna un cambio relevante: Brasil, Costa Rica y El Salvador incorporan vacuna COVID-19 desde los 6 meses. Costa Rica obtiene 100% del puntaje de calendario y El Salvador 80%. Sin embargo, la mayoría de los países queda sin puntaje en calendario y no se dispone de información sobre coberturas. Por ese motivo, el ranking del dominio coincide con el ranking de calendario.
Este dominio debe interpretarse con cautela, porque el período 2021–2023 corresponde a una etapa dinámica de transición desde estrategias de emergencia hacia esquemas programáticos. La principal limitación del análisis es la falta de información de coberturas en 2023, lo que impide evaluar desempeño real.
El dominio de situaciones especiales muestra una de las mayores dispersiones entre países. Argentina se posiciona con el mejor desempeño en 2020, con 82%, y mantiene el liderazgo en 2021 y 2022 con 81%. Chile aparece cercano, con 78%. En 2023, Argentina, Chile y Panamá alcanzan el mejor desempeño con 89%, seguidos por Brasil y México con 79%. República Dominicana no presenta puntaje en 2020–2022 y Venezuela queda sin puntaje en 2023.
Este dominio es particularmente relevante desde una perspectiva de equidad. Las situaciones especiales incluyen poblaciones con mayor riesgo biológico, clínico o epidemiológico, para quienes la ausencia de recomendaciones claras o de acceso programático puede traducirse en brechas de protección y consecuencias de mayor gravedad que en la población general.
La dispersión observada sugiere que algunos países han desarrollado normativas y recomendaciones específicas, mientras que otros presentan menor desarrollo o menor disponibilidad de información documentada que se traslada al Observatorio PAI. La recomendación formal, sin embargo, no permite asumir implementación efectiva.
Lectura epidemiológica: las poblaciones especiales concentran riesgo aumentado y requieren calendarios adaptados.
Lectura programática: se debería evaluar no solo existencia de recomendación, sino disponibilidad de vacunas, financiamiento, registro e implementación.
Alerta de seguimiento: inmunocomprometidos, enfermedades crónicas, personal de salud y otros grupos poblacionales podrían requerir indicadores operativos propios que enriquezcan el análisis.
Los aspectos programáticos son el componente que permite explicar con mayor profundidad la sostenibilidad de los resultados. El documento analiza leyes de vacunas, comités asesores, control de enfermedades transmisibles, normas, registro de ESAVI, suministro, sistemas de información, y aspectos económicos como el gasto en vacunas per cápita y gasto en vacunas en relación con el PIB.
En 2020, Chile alcanza 74% y Costa Rica 70%, mientras Nicaragua obtiene 31%. El documento destaca que el peso de los sistemas de información explica gran parte de las diferencias. En 2021, Chile alcanza 75%, seguido por Colombia y Costa Rica con 72%, mientras Cuba obtiene 30%. En 2023, Colombia lidera con 82%, seguida de Brasil con 80%, mientras Venezuela presenta el menor desempeño con 28%.
Este dominio es determinante porque los calendarios no funcionan aisladamente. La capacidad de sostener coberturas altas depende de gobernanza técnica, financiamiento, abastecimiento, normas claras, sistemas de información, vigilancia de la seguridad de la vacunación y capacidad de respuesta.
El cambio de liderazgo hacia Colombia y Brasil en 2023 sugiere que la fortaleza programática puede modificarse a lo largo del tiempo y que las mejoras institucionales pueden traducirse en mejor posicionamiento en el ranking del dominio de este Observatorio.
Lectura epidemiológica: los aspectos programáticos condicionan la capacidad de prevenir brotes, responder a caídas de cobertura y sostener inmunidad poblacional.
Lectura programática: los sistemas de información y el gasto en vacunas son un eje crítico para interpretar cobertura, oportunidad y equidad.
Alerta de seguimiento: sin registros nominales y datos oportunos, el análisis regional queda limitado a la disponibilidad de datos presentados a OPS/OMS.
El Observatorio PAI 2020–2023 muestra que Latinoamérica no debe analizarse como una unidad homogénea en materia de inmunizaciones. La región combina programas con calendarios amplios y estructuras sólidas, países con avances parciales y países con baja disponibilidad de información o menor desempeño.
El principal desafío para los años posteriores será conocer los cambios en todos los aspectos que define el método del Observatorio PAI y evaluar otros indicadores de desempeño que describan de mejor manera la evaluación integral: cobertura, oportunidad, continuidad, equidad, seguridad, financiamiento, suministro y capacidad de información.
La conclusión más relevante es que la calidad de un programa de inmunizaciones no se define solo por la cantidad de vacunas incorporadas, sino por su capacidad de aplicarlas oportunamente, sostener coberturas, alcanzar poblaciones especiales, medir resultados y corregir brechas de manera continua.
El documento analizado permite comparar la evolución de los programas de inmunización de Latinoamérica entre 2020 y 2023 en siete dominios: primer año de vida; segundo año de vida hasta ingreso escolar; adolescentes, embarazo, personas adultas y adultos mayores; influenza; COVID-19; situaciones especiales; y aspectos programáticos.
La lectura debe interpretarse desde una perspectiva integrada. El desempeño de un país no depende exclusivamente de la amplitud formal de su calendario, sino también de la cobertura alcanzada, la oportunidad de administración, la disponibilidad de información, la existencia de sistemas de registro, la vigilancia de eventos supuestamente atribuibles a vacunación e inmunización, el suministro y la estructura normativa/programática.
Un aspecto metodológico clave es distinguir baja cobertura de ausencia de información. En varios dominios se consignan países sin puntaje por coberturas bajas o por falta de datos. Ambas situaciones tienen implicancias diferentes: una refleja un problema de desempeño operativo; la otra, una limitación de medición y transparencia programática.
El documento muestra también que la información correspondiente a 2022 reproduce en gran medida los datos de 2021 en varios dominios. Por lo tanto, el análisis de 2022 debe considerarse como continuidad de la información consignada, evitando inferir cambios no explicitados.
Entre 2020 y 2023, el observatorio refleja una región en transición: se observan avances en vacunas combinadas, transición hacia esquemas con IPV, ampliación de VPH, incorporación progresiva de vacunas frente a COVID-19 y mejoras puntuales en situaciones especiales y estructura programática. Sin embargo, persisten brechas sustantivas de cobertura, información y equidad entre países.
El primer año de vida es el dominio donde se observa con mayor claridad la diversidad estructural de los calendarios nacionales. En 2020, todos los países incluían BCG al nacimiento, pero existían diferencias relevantes en hepatitis B neonatal: todos excepto Uruguay y Nicaragua la indicaban en las primeras horas de vida. El documento consigna que Uruguay complementaba la estrategia con testeo durante el embarazo y vacunación frente a resultados seropositivos.
La vacunación combinada también muestra diferencias programáticas importantes. En 2020 predominaban los esquemas con pentavalente de célula entera y esquema 3+1. Chile y Panamá utilizaban hexavalente acelular; Costa Rica y México usaban pentavalente acelular con IPV y agregaban hepatitis B a los 2 y 6 meses. Posteriormente, México y Paraguay implementaron hexavalente acelular, y en 2023 Paraguay aplicaba tres dosis a los 2, 4 y 6 meses.
La estrategia antipoliomielítica representa uno de los ejes evolutivos más relevantes. En 2020, trece países aún utilizaban bOPV/Sabin como parte de su esquema, mientras Argentina, Chile, Costa Rica, México y Uruguay ya tenían esquemas exclusivamente con IPV. Luego se observan reemplazos parciales de bOPV por IPV en Bolivia, El Salvador, Nicaragua, República Dominicana y Venezuela; Panamá completa el cambio a IPV en 2021; y Perú incorpora una tercera dosis de IPV en 2023.
En neumococo, el calendario estaba ampliamente incorporado desde 2020, excepto en Cuba. La mayoría utilizaba vacuna conjugada de 13 serotipos, mientras Brasil, Colombia y Ecuador utilizaban 10 serotipos. El cambio de Colombia de 10 a 13 serotipos es un hito relevante dentro del período.
Rotavirus muestra una brecha persistente: en 2020 todos los países excepto Chile, Uruguay y Cuba lo tenían implementado. En meningococo, la vacunación durante el primer año era limitada inicialmente a Argentina, Brasil y Cuba. En 2023, Chile incorpora meningococo B a los 2 y 4 meses, constituyendo uno de los cambios más destacados del calendario infantil en el período.
En desempeño, Panamá lidera el ranking de calendario en 2020, México y Panamá se destacan en 2021, y Chile alcanza la mejor posición en 2023. En ese año, Chile obtiene 89% en calendario, 78% en coberturas y 82% en el dominio global, seguido por El Salvador en el desempeño global. Bolivia, Honduras y Venezuela aparecen sin puntaje de cobertura o con bajo desempeño según la información disponible.
Lectura epidemiológica: el primer año concentra vacunas de alto impacto para enfermedad grave del lactante, por lo que las diferencias de calendario y cobertura pueden traducirse en brechas relevantes de protección poblacional.
Lectura programática: los países con vacunas combinadas e IPV completa parecen avanzar hacia esquemas más simplificados y alineados con estrategias de reducción de uso de bOPV.
Alerta de seguimiento: rotavirus, hepatitis B al nacimiento, meningococo y transición a IPV son subdominios que requieren trazabilidad anual específica.
Este dominio refleja la capacidad de los programas para sostener la continuidad del calendario más allá del lactante. En 2020, catorce países indicaban refuerzo de vacuna neumocócica conjugada, con excepción de Ecuador, Honduras, Bolivia y Cuba. Todos indicaban triple viral, aunque con diferencias respecto de la edad de administración y la existencia de refuerzos en esta etapa.
Hepatitis A estaba incorporada en ocho países. Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Honduras utilizaban dosis única, mientras Panamá y Uruguay empleaban dos dosis. Varicela también mostraba incorporación heterogénea: diez países la indicaban en 2020, Brasil utilizaba tetraviral, y en 2021 Argentina y Chile añadieron refuerzo a los 5 años. En 2023, El Salvador incorpora hepatitis A, varicela y sus refuerzos, mientras Perú agrega hepatitis A a los 15 meses en dosis única.
El refuerzo antipoliomielítico mantiene diferencias entre bOPV e IPV. En 2020, dieciséis de dieciocho países indicaban un primer refuerzo en el segundo año. En 2023 se observan cambios relevantes: Colombia agrega refuerzos IPV y abandona bOPV; Paraguay aplica refuerzos de hexavalente e IPV; El Salvador incorpora hexavalente acelular.
En el ingreso escolar, todos los países incluían refuerzo DPT, con variaciones en el tipo de vacuna. Chile utilizaba dTpa, Costa Rica dTpa/IPV y Bolivia pentavalente celular. Para polio, algunos países mantenían bOPV, mientras Argentina, Costa Rica y Uruguay usaban IPV según el dato consignado para 2020.
El desempeño global muestra a Chile como país consistentemente fuerte en este dominio. En 2023, Chile y Panamá alcanzan 83% en calendario y Paraguay 78%. En coberturas, Uruguay obtiene 60%, y en el dominio global Chile alcanza 62%, seguido muy de cerca por Uruguay con 61%. Esta cercanía es relevante porque sugiere que la fortaleza del dominio no depende solo de amplitud de calendario, sino también de capacidad de cobertura.
Lectura epidemiológica: este dominio concentra refuerzos que consolidan protección frente a sarampión, rubéola, tos convulsa, enfermedad neumocócica, poliomielitis y varicela.
Lectura programática: es una etapa vulnerable a pérdidas de oportunidad, especialmente cuando las visitas de control son menos frecuentes que durante el primer año.
Alerta de seguimiento: medir cobertura acumulada no es suficiente; se requiere evaluar oportunidad, abandono entre dosis y cumplimiento al ingreso escolar.
Este dominio representa la vacunación a lo largo del curso de vida, pero aparece como uno de los más débiles en términos de desempeño global. En adolescentes, existían diferencias importantes en 2020: Argentina, Chile, Panamá, Paraguay y Uruguay indicaban dTpa, mientras otros países utilizaban dT o TT.
La vacuna contra VPH estaba presente en dieciséis países en 2020, con dos dosis, excepto Nicaragua y Cuba. Sin embargo, solo Argentina, Brasil, Chile, Panamá y Uruguay vacunaban a ambos sexos. En 2023 se documentan cambios relevantes: Colombia universaliza VPH para niñas y niños con dosis única; El Salvador incorpora dos dosis; México utiliza dosis única en niñas; Nicaragua incorpora dos dosis; y Perú universaliza con dosis única. Este constituye uno de los avances regionales más importantes en el dominio adolescente.
La vacunación meningocócica adolescente se encontraba inicialmente limitada a Argentina y Brasil. Brasil incorporó vacunación contra meningitis en adolescentes durante el período, reforzando su calendario en esta etapa.
En embarazo, todos los países vacunaban con dTpa en 2020 excepto República Dominicana, Ecuador, Nicaragua, Honduras y Bolivia, que utilizaban dT, y Cuba, que usaba TT. Esta diferencia tiene relevancia programática porque la formulación utilizada condiciona el objetivo de protección materno-infantil que se persigue.
En adultos, la mayoría incluía refuerzo dT, aunque Chile, Colombia, Guatemala, Nicaragua y Bolivia no lo incluían según el documento, y Uruguay lo limitaba a quienes habían recibido esquema completo. La vacunación universal contra hepatitis B en adultos estaba presente solo en Argentina y Brasil. En adultos mayores, la vacunación neumocócica era altamente heterogénea: algunos países utilizaban conjugada 13 valente más polisacárida 23 valente, otros solo polisacárida 23 valente, y varios no incluían vacunación neumocócica en este grupo.
El contraste entre calendario y coberturas es muy marcado. Argentina lidera el calendario en 2020 y mantiene alto desempeño en años posteriores; sin embargo, las coberturas del dominio son bajas. En 2023, Argentina y Uruguay alcanzan el mejor desempeño global con 31%, seguidos por Cuba y Panamá con 27%. Estos valores son modestos y evidencian una debilidad estructural de la vacunación fuera de la infancia.
Lectura epidemiológica: la transición hacia estrategias de curso de vida aún es incompleta y desigual.
Lectura programática: se requieren sistemas de captación activa para adolescentes, embarazadas, adultos y adultos mayores; el modelo infantil tradicional no alcanza para estos grupos.
Alerta de seguimiento: VPH, dTpa en embarazo, neumococo en adultos mayores y hepatitis B en adultos deberían analizarse con indicadores propios.
Influenza es un dominio con incorporación universal en los calendarios nacionales: todos los países indicaban vacuna antigripal durante el período analizado. Sin embargo, existen diferencias en formulación, amplitud de grupos objetivo y coberturas.
En 2020, Costa Rica y Panamá utilizaban vacuna cuadrivalente, mientras los demás países usaban trivalente. En 2023, Costa Rica, Panamá, Honduras y Paraguay utilizaban cuadrivalente. Esto muestra una expansión parcial de formulaciones cuadrivalentes en la región.
El documento señala vacunación desde los 6 meses hasta los 23 meses, con extensión en varios países hasta 35 o 59 meses. Todos vacunaban embarazadas y adultos mayores, excepto Nicaragua según el dato consignado en 2020.
Las coberturas muestran desempeño heterogéneo. En 2020, Brasil y México alcanzan coberturas adecuadas de 75%. En 2021 y 2022, Cuba y México se destacan con 80% y 75%, respectivamente. En 2023, México lidera coberturas con 75%, seguido por Cuba con 70%, y lidera el dominio global con 75%. Paraguay obtiene el mejor posicionamiento de calendario en 2023, seguido por Costa Rica, Perú y Uruguay.
Lectura epidemiológica: influenza es un programa anual, estacional y sensible a oportunidad temporal; la cobertura debe evaluarse durante la campaña, no solo al cierre del año.
Lectura programática: la indicación universal no garantiza desempeño homogéneo; las diferencias de cobertura reflejan capacidad operativa y estrategia comunicacional.
Alerta de seguimiento: diferenciar cobertura en niños, embarazadas, adultos mayores y grupos de riesgo resulta indispensable.
COVID-19 aparece como dominio propio a partir de 2021, en el contexto de incorporación de vacunas frente a la pandemia. En 2021, Ecuador alcanza el mejor desempeño de calendario con 75%, seguido por Chile, Honduras, Paraguay y Uruguay con 67%. En coberturas, Chile logra 56%, seguido de Cuba y México con 50%. En el dominio global, Chile alcanza 61%, seguido por Cuba, Ecuador y Uruguay con 54%.
En 2023 se consigna un cambio relevante: Brasil, Costa Rica y El Salvador incorporan vacuna COVID-19 desde los 6 meses. Costa Rica obtiene 100% del puntaje de calendario y El Salvador 80%. Sin embargo, la mayoría de los países queda sin puntaje en calendario y no se dispone de información sobre coberturas. Por ese motivo, el ranking del dominio coincide con el ranking de calendario.
Este dominio debe interpretarse con cautela, porque el período 2021–2023 corresponde a una etapa dinámica de transición desde estrategias de emergencia hacia esquemas programáticos. La principal limitación del análisis es la falta de información de coberturas en 2023, lo que impide evaluar desempeño real.
Lectura epidemiológica: el análisis de COVID-19 requiere distinguir esquema primario, refuerzos, edad, riesgo y temporalidad.
Lectura programática: la incorporación formal no permite inferir cobertura ni continuidad de la estrategia.
Alerta de seguimiento: sin datos comparables de cobertura, el dominio queda reducido a la existencia de recomendaciones.
El dominio de situaciones especiales muestra una de las mayores dispersiones entre países. Argentina se posiciona con el mejor desempeño en 2020, con 82%, y mantiene el liderazgo en 2021 y 2022 con 81%. Chile aparece cercano, con 78%. En 2023, Argentina, Chile y Panamá alcanzan el mejor desempeño con 89%, seguidos por Brasil y México con 79%. República Dominicana no presenta puntaje en 2020–2022 y Venezuela queda sin puntaje en 2023.
Este dominio es particularmente relevante desde una perspectiva de equidad. Las situaciones especiales incluyen poblaciones con mayor riesgo biológico, clínico o epidemiológico, para quienes la ausencia de recomendaciones claras o de acceso programático puede traducirse en brechas de protección más graves que en la población general.
La dispersión observada sugiere que algunos países han desarrollado normativas y recomendaciones específicas, mientras otros presentan menor desarrollo o menor disponibilidad de información documentada en el observatorio. La recomendación formal, sin embargo, no permite asumir implementación efectiva.
Lectura epidemiológica: las poblaciones especiales concentran riesgo aumentado y requieren calendarios adaptados.
Lectura programática: se debe evaluar no solo existencia de recomendación, sino disponibilidad de vacunas, financiamiento, registro e implementación.
Alerta de seguimiento: inmunocomprometidos, enfermedades crónicas, embarazadas, personal de salud y adultos mayores requieren indicadores operativos propios.
Los aspectos programáticos son el componente que permite explicar con mayor profundidad la sostenibilidad de los resultados. El documento analiza leyes de vacunas, comités asesores, control de enfermedades transmisibles, normas, registro de ESAVI, suministro, sistemas de información, gasto per cápita y gasto en relación con el PIB.
En 2020, Chile alcanza 74% y Costa Rica 70%, mientras Nicaragua obtiene 31%. El documento destaca que el peso de los sistemas de información explica gran parte de las diferencias. En 2021, Chile alcanza 75%, seguido por Colombia y Costa Rica con 72%, mientras Cuba obtiene 30%. En 2023, Colombia lidera con 82%, seguida de Brasil con 80%, mientras Venezuela presenta el menor desempeño con 28%.
Este dominio es determinante porque los calendarios no funcionan aisladamente. La capacidad de sostener coberturas altas depende de gobernanza técnica, financiamiento, abastecimiento, normas claras, sistemas de información, vigilancia de seguridad y capacidad de respuesta frente a brechas.
El cambio de liderazgo hacia Colombia y Brasil en 2023 sugiere que la fortaleza programática puede modificarse a lo largo del tiempo y que las mejoras institucionales pueden traducirse en mejor posicionamiento dentro del observatorio.
Lectura epidemiológica: los aspectos programáticos condicionan la capacidad de prevenir brotes, responder a caídas de cobertura y sostener inmunidad poblacional.
Lectura programática: los sistemas de información son un eje crítico para interpretar cobertura, oportunidad y equidad.
Alerta de seguimiento: sin registros nominales y datos oportunos, el análisis regional queda limitado por comparabilidad incompleta.
La región muestra una marcada heterogeneidad programática. Existen diferencias sustanciales entre países en vacunas incorporadas, formulaciones, esquemas, refuerzos, cobertura e información disponible.
El primer año de vida es el dominio más dinámico en modernización, con avances en vacunas combinadas, transición a IPV, cambios en neumococo e incorporación de meningococo B en Chile en 2023.
El segundo año de vida y el ingreso escolar constituyen un punto crítico de continuidad, porque concentran refuerzos y recuperación de esquemas.
La vacunación a lo largo del curso de vida sigue siendo el principal desafío. Adolescentes, embarazadas, adultos y adultos mayores muestran coberturas bajas y variabilidad importante.
Influenza está universalmente incorporada, pero con desempeño desigual en formulación y cobertura.
COVID-19 evidencia una brecha importante de información, especialmente en 2023, donde la ausencia de coberturas limita el análisis real del desempeño.
Las situaciones especiales muestran grandes inequidades entre países y requieren pasar de recomendaciones formales a indicadores de implementación.
Los aspectos programáticos son determinantes del desempeño sostenido. Leyes, comités, normas, ESAVI, suministro, financiamiento y sistemas de información explican buena parte de las diferencias observadas.
La falta de información debe distinguirse de baja cobertura. Ambas situaciones requieren respuestas diferentes.
El período 2020–2023 muestra recuperación, adaptación y modernización parcial, pero no consolidación homogénea regional.
El observatorio 2020–2023 muestra que Latinoamérica no debe analizarse como una unidad homogénea en materia de inmunizaciones. La región combina programas con calendarios amplios y estructuras sólidas, países con avances parciales y países con baja disponibilidad de información o menor desempeño.
El principal desafío para los años posteriores será pasar de la descripción de calendarios a una evaluación integral del desempeño: cobertura, oportunidad, continuidad, equidad, seguridad, financiamiento, suministro y capacidad de información.
La conclusión más relevante es que la calidad de un programa de inmunizaciones no se define solo por la cantidad de vacunas incorporadas, sino por su capacidad de aplicarlas oportunamente, sostener coberturas, alcanzar poblaciones especiales, medir resultados y corregir brechas de manera continua.
Se analizaron los datos correspondientes a 19 países de América Latina, considerando el gasto en vacunas por persona-año durante 2023.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| # | 19 países |
| Promedio | 3,303 USD/persona-año |
| Mediana | 3,008 USD/persona-año |
| Q1 | 2,439 USD/persona-año |
| Q3 | 4,278 USD/persona-año |
| IQR | 1,839 USD/persona-año |
| Máximo | 5,984 USD/persona-año — Panamá |
| Mínimo | 0,530 USD/persona-año — Cuba |
| Rango | 5,454 USD/persona-año |
El gasto promedio regional en vacunas durante 2023 fue de 3,303 USD por persona-año, mientras que la mediana alcanzó 3,008 USD por persona-año. La diferencia entre ambas medidas fue de 0,295 USD, con un promedio superior a la mediana, lo que indica una asimetría positiva moderada de la distribución.
Esta diferencia refleja la influencia de un grupo de países con niveles de inversión elevados, particularmente Panamá, Paraguay, Argentina, Chile y El Salvador. Por esta razón, la mediana constituye una referencia más adecuada para caracterizar el nivel típico de gasto de los Programas Nacionales de Inmunización de la región.
Durante 2023, el gasto típico en vacunas en América Latina se situó alrededor de 3 USD por persona-año. La mediana de 3,008 USD indica que la mitad de los países presentó un gasto inferior a aproximadamente 3 USD por habitante, mientras que la otra mitad se ubicó por encima de ese nivel.
El promedio, de 3,303 USD, se encuentra algo más elevado como consecuencia de los países situados en el extremo superior de la distribución. Esto confirma que el comportamiento regional no puede caracterizarse únicamente mediante el promedio y que la mediana resulta especialmente útil para describir el nivel habitual de inversión.
Los países que superaron el promedio regional de 3,303 USD/persona-año fueron:
Panamá, Paraguay, Argentina, Chile, El Salvador, Brasil y México, además de Costa Rica.
Panamá presentó el mayor nivel de inversión, seguido por Paraguay, Argentina, Chile, El Salvador, Brasil, México y Costa Rica. Este grupo concentra los mayores esfuerzos relativos de inversión en vacunas durante 2023.
En torno a la mediana de 3,008 USD/persona-año se encuentran particularmente Colombia (3,008), Uruguay (2,992), Perú (3,070) y Guatemala (2,883).
Estos países permiten visualizar de manera aproximada el nivel de inversión característico de la región y muestran que una proporción importante de los países se concentra alrededor de los 3 USD por persona-año.
A pesar de la relativa proximidad entre promedio y mediana, la distribución presenta una importante amplitud entre los extremos.
El mayor nivel de inversión correspondió a Panamá, con 5,984 USD por persona-año, mientras que el menor correspondió a Cuba, con 0,530 USD por persona-año.
La diferencia entre ambos extremos fue de 5,454 USD por persona-año. En términos relativos, Panamá destinó aproximadamente 11,3 veces más recursos por habitante que Cuba.
El 50% central de los países se ubicó entre 2,439 y 4,278 USD/persona-año, con un rango intercuartílico de 1,839 USD/persona-año. Esto muestra que, aunque existe una concentración alrededor de los 3 USD, la dispersión del gasto sigue siendo considerable.
El gasto en vacunas por persona-año constituye un indicador del esfuerzo financiero destinado a los Programas Nacionales de Inmunización, pero no debe interpretarse de manera aislada como una medida de desarrollo o eficiencia programática.
Su magnitud depende de factores como la amplitud del calendario, el número de vacunas incorporadas, los grupos poblacionales incluidos, los precios de adquisición, los mecanismos de compra, las economías de escala y las prioridades de política sanitaria de cada país.
Por ello, un mayor gasto no significa necesariamente un programa más eficiente o más maduro. Del mismo modo, un menor gasto puede responder a calendarios diferentes, precios de adquisición distintos o mecanismos de financiamiento y compra específicos.
El indicador adquiere mayor valor cuando se analiza conjuntamente con el Índice de Desarrollo del Calendario Nacional de Inmunización y con los demás indicadores económicos y programáticos del Observatorio PAI.
Los resultados de 2023 muestran que América Latina presentó un gasto promedio de 3,303 USD por persona-año, mientras que la mediana fue de 3,008 USD. La diferencia entre ambas medidas evidencia una moderada asimetría positiva, asociada principalmente a un grupo reducido de países con niveles elevados de inversión.
La mediana cercana a 3 USD por persona-año permite identificar este valor como una referencia del gasto típico regional. Sin embargo, la amplitud entre Panamá y Cuba evidencia que detrás de este valor central existe una heterogeneidad considerable en el esfuerzo financiero destinado a la inmunización.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, este indicador permite incorporar la dimensión económica al análisis de los Programas Nacionales de Inmunización y estudiar si mayores niveles de inversión se acompañan de calendarios más amplios, incorporación de nuevas tecnologías vacunales y mayor madurez programática.
En síntesis, 2023 se caracteriza por un gasto regional típico cercano a 3 USD por persona-año, pero con diferencias sustanciales entre países. La combinación de promedio, mediana y rango intercuartílico permite mostrar simultáneamente el nivel central de inversión y la importante heterogeneidad que persiste en América Latina.
Se analizaron los datos correspondientes a 19 países de América Latina, considerando el gasto en vacunas por persona-año durante 2023.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| # | 19 países |
| Promedio | 3,303 USD/persona-año |
| Mediana | 3,008 USD/persona-año |
| Q1 | 2,439 USD/persona-año |
| Q3 | 4,278 USD/persona-año |
| IQR | 1,839 USD/persona-año |
| Máximo | 5,984 USD/persona-año — Panamá |
| Mínimo | 0,530 USD/persona-año — Cuba |
| Rango | 5,454 USD/persona-año |
El gasto promedio regional en vacunas durante 2023 fue de 3,303 USD por persona-año, mientras que la mediana alcanzó 3,008 USD por persona-año. La diferencia entre ambas medidas fue de 0,295 USD, con un promedio superior a la mediana, lo que indica una asimetría positiva moderada de la distribución.
Esta diferencia refleja la influencia de un grupo de países con niveles de inversión elevados, particularmente Panamá, Paraguay, Argentina, Chile y El Salvador. Por esta razón, la mediana constituye una referencia más adecuada para caracterizar el nivel típico de gasto de los Programas Nacionales de Inmunización de la región.
Durante 2023, el gasto típico en vacunas en América Latina se situó alrededor de 3 USD por persona-año. La mediana de 3,008 USD indica que la mitad de los países presentó un gasto inferior a aproximadamente 3 USD por habitante, mientras que la otra mitad se ubicó por encima de ese nivel.
El promedio, de 3,303 USD, se encuentra algo más elevado como consecuencia de los países situados en el extremo superior de la distribución. Esto confirma que el comportamiento regional no puede caracterizarse únicamente mediante el promedio y que la mediana resulta especialmente útil para describir el nivel habitual de inversión.
Los países que superaron el promedio regional de 3,303 USD/persona-año fueron:
Panamá, Paraguay, Argentina, Chile, El Salvador, Brasil y México, además de Costa Rica.
Panamá presentó el mayor nivel de inversión, seguido por Paraguay, Argentina, Chile, El Salvador, Brasil, México y Costa Rica. Este grupo concentra los mayores esfuerzos relativos de inversión en vacunas durante 2023.
En torno a la mediana de 3,008 USD/persona-año se encuentran particularmente Colombia (3,008), Uruguay (2,992), Perú (3,070) y Guatemala (2,883).
Estos países permiten visualizar de manera aproximada el nivel de inversión característico de la región y muestran que una proporción importante de los países se concentra alrededor de los 3 USD por persona-año.
A pesar de la relativa proximidad entre promedio y mediana, la distribución presenta una importante amplitud entre los extremos.
El mayor nivel de inversión correspondió a Panamá, con 5,984 USD por persona-año, mientras que el menor correspondió a Cuba, con 0,530 USD por persona-año.
La diferencia entre ambos extremos fue de 5,454 USD por persona-año. En términos relativos, Panamá destinó aproximadamente 11,3 veces más recursos por habitante que Cuba.
El 50% central de los países se ubicó entre 2,439 y 4,278 USD/persona-año, con un rango intercuartílico de 1,839 USD/persona-año. Esto muestra que, aunque existe una concentración alrededor de los 3 USD, la dispersión del gasto sigue siendo considerable.
El gasto en vacunas por persona-año constituye un indicador del esfuerzo financiero destinado a los Programas Nacionales de Inmunización, pero no debe interpretarse de manera aislada como una medida de desarrollo o eficiencia programática.
Su magnitud depende de factores como la amplitud del calendario, el número de vacunas incorporadas, los grupos poblacionales incluidos, los precios de adquisición, los mecanismos de compra, las economías de escala y las prioridades de política sanitaria de cada país.
Por ello, un mayor gasto no significa necesariamente un programa más eficiente o más maduro. Del mismo modo, un menor gasto puede responder a calendarios diferentes, precios de adquisición distintos o mecanismos de financiamiento y compra específicos.
El indicador adquiere mayor valor cuando se analiza conjuntamente con el Índice de Desarrollo del Calendario Nacional de Inmunización y con los demás indicadores económicos y programáticos del Observatorio PAI.
Los resultados de 2023 muestran que América Latina presentó un gasto promedio de 3,303 USD por persona-año, mientras que la mediana fue de 3,008 USD. La diferencia entre ambas medidas evidencia una moderada asimetría positiva, asociada principalmente a un grupo reducido de países con niveles elevados de inversión.
La mediana cercana a 3 USD por persona-año permite identificar este valor como una referencia del gasto típico regional. Sin embargo, la amplitud entre Panamá y Cuba evidencia que detrás de este valor central existe una heterogeneidad considerable en el esfuerzo financiero destinado a la inmunización.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, este indicador permite incorporar la dimensión económica al análisis de los Programas Nacionales de Inmunización y estudiar si mayores niveles de inversión se acompañan de calendarios más amplios, incorporación de nuevas tecnologías vacunales y mayor madurez programática.
En síntesis, 2023 se caracteriza por un gasto regional típico cercano a 3 USD por persona-año, pero con diferencias sustanciales entre países. La combinación de promedio, mediana y rango intercuartílico permite mostrar simultáneamente el nivel central de inversión y la importante heterogeneidad que persiste en América Latina.
Se analizaron los datos correspondientes a 19 países de América Latina, considerando el gasto en vacunas por persona-año durante 2023.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| # | 19 países |
| Promedio | 3,117 USD/persona-año |
| Mediana | 3,017 USD/persona-año |
| Q1 | 2,466 USD/persona-año |
| Q3 | 3,879 USD/persona-año |
| IQR | 1,414 USD/persona-año |
| Máximo | 6,051 USD/persona-año |
| Mínimo | 0,277 USD/persona-año |
| Rango | 5,774 USD/persona-año |
El gasto promedio regional en vacunas durante 2022 fue de 3,117 USD por persona-año, mientras que la mediana alcanzó 3,017 USD por persona-año. La diferencia entre ambas medidas fue de apenas 0,100 USD, lo que indica una distribución relativamente equilibrada del gasto entre los países latinoamericanos.
El promedio se encuentra ligeramente por encima de la mediana, configurando una leve asimetría positiva. Esta diferencia se relaciona principalmente con la presencia de un grupo reducido de países con niveles de inversión considerablemente superiores al comportamiento central de la región, particularmente Panamá, Chile, Argentina, México y Brasil.
Desde una perspectiva metodológica, la mediana de 3,017 USD/persona-año constituye una referencia especialmente útil para representar el gasto típico regional, ya que identifica el punto central de la distribución y es menos sensible a los valores extremos.
Durante 2022, el gasto característico en vacunas en América Latina se mantuvo cercano a 3 USD por persona-año, confirmando una relativa estabilidad del esfuerzo financiero regional durante el período analizado.
El promedio de 3,117 USD/persona-año muestra que la inversión regional se situó apenas por encima del valor central de la distribución. La proximidad entre promedio y mediana indica que el nivel agregado no estuvo excesivamente condicionado por los países de mayor inversión.
En términos longitudinales, 2022 mantiene el patrón observado desde el inicio de la serie: el gasto regional se mantiene alrededor de los 3 USD por persona-año, aunque con diferencias importantes entre países.
Ocho países registraron un gasto superior al promedio regional de 3,117 USD/persona-año:
| Panamá | 6,051 |
| Chile | 4,428 |
| Argentina | 4,883 |
| Brasil | 4,176 |
| México | 3,989 |
| Paraguay | 3,769 |
| Costa Rica | 3,689 |
| Perú | 3,175 |
Este grupo concentra los mayores niveles de inversión por persona-año durante 2022.
Panamá constituye un caso particularmente destacado, con 6,051 USD/persona-año, prácticamente el doble del promedio regional. Argentina, Chile y Brasil también muestran niveles claramente superiores al comportamiento central de la región.
La mediana regional de 3,017 USD/persona-año permite identificar el entorno central de la distribución.
Entre los países próximos a este valor se encuentran:
| Uruguay | 3,017 |
| Guatemala | 2,921 |
| Colombia | 2,958 |
| El Salvador | 3,129 |
Estos países representan de manera adecuada el comportamiento característico del gasto regional durante 2022.
Resulta particularmente interesante el caso de Uruguay, cuyo valor coincide prácticamente exactamente con la mediana regional, constituyendo por tanto una referencia muy clara del nivel típico observado en América Latina ese año.
A pesar de la cercanía entre promedio y mediana, persiste una importante heterogeneidad en los niveles absolutos de inversión.
El mayor nivel corresponde a Panamá, con 6,051 USD/persona-año, mientras que el menor corresponde a Cuba, con 0,277 USD/persona-año.
La diferencia alcanza 5,774 USD/persona-año.
En términos relativos, Panamá presenta un nivel de gasto aproximadamente 21,8 veces superior al de Cuba.
Esta amplitud muestra que un promedio regional cercano a 3 USD oculta diferencias sustanciales entre los países. La heterogeneidad puede estar relacionada con la composición de los calendarios, incorporación de vacunas de mayor costo, precios de adquisición, mecanismos de compra, tamaño de las poblaciones objetivo, economías de escala y prioridades de política sanitaria.
El 50 % central de los países se encuentra aproximadamente entre 2,466 y 3,879 USD/persona-año, con un rango intercuartílico de 1,414 USD.
Este resultado aporta una perspectiva complementaria al rango total. Mientras que la diferencia entre máximo y mínimo es muy amplia, la distribución central se encuentra considerablemente más concentrada.
Por lo tanto, la heterogeneidad regional está determinada en buena medida por los países ubicados en los extremos de la distribución y no por una dispersión uniforme entre todos los países.
El gasto por persona-año constituye un indicador del esfuerzo financiero destinado a sostener los Programas Nacionales de Inmunización, pero no debe interpretarse como una medida directa de desempeño programático.
Su magnitud depende de múltiples factores, entre ellos:
Por esta razón, un mayor gasto por persona-año no implica necesariamente un programa más eficiente o más desarrollado, del mismo modo que un menor gasto no necesariamente indica menor eficiencia.
El indicador adquiere mayor valor cuando se analiza conjuntamente con el Índice de Desarrollo del Calendario Nacional de Inmunización, el gasto como proporción del PBI y los restantes indicadores estructurales del Observatorio PAI.
La comparación longitudinal resulta particularmente interesante:
| Año | Promedio | Mediana |
|---|---|---|
| 2020 | 3,07 | 2,99 |
| 2021 | 3,26 | 3,03 |
| 2022 | 3,12 | 3,02 |
Los resultados muestran que 2022 representa una reducción moderada respecto de 2021, tanto en el promedio como en la mediana. Sin embargo, el nivel continúa próximo al observado en los demás años.
El promedio pasa de 3,26 USD en 2021 a 3,12 USD en 2022, mientras que la mediana prácticamente se mantiene estable, pasando de 3,03 a 3,02 USD.
Esta diferencia es conceptualmente interesante: la estabilidad de la mediana indica que el gasto típico de los países prácticamente no cambió, mientras que la disminución del promedio refleja principalmente cambios en los países situados en los niveles superiores de inversión.
En otras palabras, 2022 no representa un cambio estructural del gasto regional, sino una fluctuación relativamente moderada alrededor de un nivel típico cercano a 3 USD por persona-año.
Los resultados muestran que América Latina destinó en promedio 3,117 USD por persona-año a vacunas durante 2022, mientras que la mediana fue de 3,017 USD. La diferencia de apenas 0,100 USD entre ambas medidas evidencia una distribución relativamente equilibrada y una leve asimetría positiva.
Panamá presentó el mayor nivel de inversión, con 6,051 USD/persona-año, mientras Cuba registró el menor, con 0,277 USD/persona-año. La diferencia de 5,774 USD/persona-año, equivalente a casi 22 veces el valor cubano, evidencia la persistencia de importantes desigualdades en los niveles de inversión entre los Programas Nacionales de Inmunización.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, 2022 confirma la estabilidad del gasto regional alrededor de los 3 USD por persona-año. La comparación con 2020, 2021 y 2023 muestra que no se produjo una modificación estructural del nivel de inversión, aunque sí variaciones en la posición relativa de determinados países.
El análisis longitudinal resulta particularmente relevante porque permite distinguir entre cambios en el gasto típico regional y cambios derivados de los países situados en los extremos de la distribución. En este sentido, la mediana aporta una medida más estable para seguir la evolución del gasto característico, mientras que el promedio permite captar el efecto de los países que realizan mayores niveles de inversión.
En última instancia, el seguimiento de este indicador permitirá evaluar si la estabilidad del gasto financiero se acompaña de una mayor amplitud de los calendarios, incorporación de nuevas tecnologías vacunales y aumento de la madurez de los Programas Nacionales de Inmunización.
Se analizaron los datos correspondientes a 19 países de América Latina, considerando el gasto en vacunas por persona-año durante 2023.
| Indicador | Valor |
|---|---|
| # | 19 países |
| Promedio | 3,117 USD/persona-año |
| Mediana | 3,017 USD/persona-año |
| Q1 | 2,466 USD/persona-año |
| Q3 | 3,879 USD/persona-año |
| IQR | 1,414 USD/persona-año |
| Máximo | 6,051 USD/persona-año |
| Mínimo | 0,277 USD/persona-año |
| Rango | 5,774 USD/persona-año |
El gasto promedio regional en vacunas durante 2022 fue de 3,117 USD por persona-año, mientras que la mediana alcanzó 3,017 USD por persona-año. La diferencia entre ambas medidas fue de apenas 0,100 USD, lo que indica una distribución relativamente equilibrada del gasto entre los países latinoamericanos.
El promedio se encuentra ligeramente por encima de la mediana, configurando una leve asimetría positiva. Esta diferencia se relaciona principalmente con la presencia de un grupo reducido de países con niveles de inversión considerablemente superiores al comportamiento central de la región, particularmente Panamá, Chile, Argentina, México y Brasil.
Desde una perspectiva metodológica, la mediana de 3,017 USD/persona-año constituye una referencia especialmente útil para representar el gasto típico regional, ya que identifica el punto central de la distribución y es menos sensible a los valores extremos.
Durante 2022, el gasto característico en vacunas en América Latina se mantuvo cercano a 3 USD por persona-año, confirmando una relativa estabilidad del esfuerzo financiero regional durante el período analizado.
El promedio de 3,117 USD/persona-año muestra que la inversión regional se situó apenas por encima del valor central de la distribución. La proximidad entre promedio y mediana indica que el nivel agregado no estuvo excesivamente condicionado por los países de mayor inversión.
En términos longitudinales, 2022 mantiene el patrón observado desde el inicio de la serie: el gasto regional se mantiene alrededor de los 3 USD por persona-año, aunque con diferencias importantes entre países.
Ocho países registraron un gasto superior al promedio regional de 3,117 USD/persona-año:
| Panamá | 6,051 |
| Chile | 4,428 |
| Argentina | 4,883 |
| Brasil | 4,176 |
| México | 3,989 |
| Paraguay | 3,769 |
| Costa Rica | 3,689 |
| Perú | 3,175 |
Este grupo concentra los mayores niveles de inversión por persona-año durante 2022.
Panamá constituye un caso particularmente destacado, con 6,051 USD/persona-año, prácticamente el doble del promedio regional. Argentina, Chile y Brasil también muestran niveles claramente superiores al comportamiento central de la región.
La mediana regional de 3,017 USD/persona-año permite identificar el entorno central de la distribución.
Entre los países próximos a este valor se encuentran:
| Uruguay | 3,017 |
| Guatemala | 2,921 |
| Colombia | 2,958 |
| El Salvador | 3,129 |
Estos países representan de manera adecuada el comportamiento característico del gasto regional durante 2022.
Resulta particularmente interesante el caso de Uruguay, cuyo valor coincide prácticamente exactamente con la mediana regional, constituyendo por tanto una referencia muy clara del nivel típico observado en América Latina ese año.
A pesar de la cercanía entre promedio y mediana, persiste una importante heterogeneidad en los niveles absolutos de inversión.
El mayor nivel corresponde a Panamá, con 6,051 USD/persona-año, mientras que el menor corresponde a Cuba, con 0,277 USD/persona-año.
La diferencia alcanza 5,774 USD/persona-año.
En términos relativos, Panamá presenta un nivel de gasto aproximadamente 21,8 veces superior al de Cuba.
Esta amplitud muestra que un promedio regional cercano a 3 USD oculta diferencias sustanciales entre los países. La heterogeneidad puede estar relacionada con la composición de los calendarios, incorporación de vacunas de mayor costo, precios de adquisición, mecanismos de compra, tamaño de las poblaciones objetivo, economías de escala y prioridades de política sanitaria.
El 50 % central de los países se encuentra aproximadamente entre 2,466 y 3,879 USD/persona-año, con un rango intercuartílico de 1,414 USD.
Este resultado aporta una perspectiva complementaria al rango total. Mientras que la diferencia entre máximo y mínimo es muy amplia, la distribución central se encuentra considerablemente más concentrada.
Por lo tanto, la heterogeneidad regional está determinada en buena medida por los países ubicados en los extremos de la distribución y no por una dispersión uniforme entre todos los países.
El gasto por persona-año constituye un indicador del esfuerzo financiero destinado a sostener los Programas Nacionales de Inmunización, pero no debe interpretarse como una medida directa de desempeño programático.
Su magnitud depende de múltiples factores, entre ellos:
Por esta razón, un mayor gasto por persona-año no implica necesariamente un programa más eficiente o más desarrollado, del mismo modo que un menor gasto no necesariamente indica menor eficiencia.
El indicador adquiere mayor valor cuando se analiza conjuntamente con el Índice de Desarrollo del Calendario Nacional de Inmunización, el gasto como proporción del PBI y los restantes indicadores estructurales del Observatorio PAI.
La comparación longitudinal resulta particularmente interesante:
| Año | Promedio | Mediana |
|---|---|---|
| 2020 | 3,07 | 2,99 |
| 2021 | 3,26 | 3,03 |
| 2022 | 3,12 | 3,02 |
Los resultados muestran que 2022 representa una reducción moderada respecto de 2021, tanto en el promedio como en la mediana. Sin embargo, el nivel continúa próximo al observado en los demás años.
El promedio pasa de 3,26 USD en 2021 a 3,12 USD en 2022, mientras que la mediana prácticamente se mantiene estable, pasando de 3,03 a 3,02 USD.
Esta diferencia es conceptualmente interesante: la estabilidad de la mediana indica que el gasto típico de los países prácticamente no cambió, mientras que la disminución del promedio refleja principalmente cambios en los países situados en los niveles superiores de inversión.
En otras palabras, 2022 no representa un cambio estructural del gasto regional, sino una fluctuación relativamente moderada alrededor de un nivel típico cercano a 3 USD por persona-año.
Los resultados muestran que América Latina destinó en promedio 3,117 USD por persona-año a vacunas durante 2022, mientras que la mediana fue de 3,017 USD. La diferencia de apenas 0,100 USD entre ambas medidas evidencia una distribución relativamente equilibrada y una leve asimetría positiva.
Panamá presentó el mayor nivel de inversión, con 6,051 USD/persona-año, mientras Cuba registró el menor, con 0,277 USD/persona-año. La diferencia de 5,774 USD/persona-año, equivalente a casi 22 veces el valor cubano, evidencia la persistencia de importantes desigualdades en los niveles de inversión entre los Programas Nacionales de Inmunización.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, 2022 confirma la estabilidad del gasto regional alrededor de los 3 USD por persona-año. La comparación con 2020, 2021 y 2023 muestra que no se produjo una modificación estructural del nivel de inversión, aunque sí variaciones en la posición relativa de determinados países.
El análisis longitudinal resulta particularmente relevante porque permite distinguir entre cambios en el gasto típico regional y cambios derivados de los países situados en los extremos de la distribución. En este sentido, la mediana aporta una medida más estable para seguir la evolución del gasto característico, mientras que el promedio permite captar el efecto de los países que realizan mayores niveles de inversión.
En última instancia, el seguimiento de este indicador permitirá evaluar si la estabilidad del gasto financiero se acompaña de una mayor amplitud de los calendarios, incorporación de nuevas tecnologías vacunales y aumento de la madurez de los Programas Nacionales de Inmunización.
Se analizaron los resultados de los 21 países de Iberoamérica.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Número de observaciones | 21 |
| Puntaje máximo teórico | 100% |
| Promedio | 44,4% |
| Mediana | 44,0% |
| Valor máximo observado | 68% |
| Valor mínimo observado | 15% |
| Rango | 53 puntos porcentuales |
| Q1 | 38% |
| Q3 | 52% |
| Rango intercuartílico (IQR) | 14 puntos porcentuales |
En 2023, el porcentaje promedio alcanzado por los 21 países fue de 44,4 %, mientras que la mediana fue de 44,0 %.
La diferencia entre ambas medidas es de apenas 0,4 puntos porcentuales, lo que indica una distribución muy próxima a la simetría. A diferencia de 2020 y 2021, cuando la media se encontraba más claramente influenciada por los valores altos, en 2023 promedio y mediana prácticamente coinciden.
Esto constituye un resultado importante: el 44 % puede considerarse una representación muy adecuada del nivel central del desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones de Iberoamérica en 2023.
El Q1 fue de 38 % y el Q3 de 52 %, por lo que la mitad central de los países se concentró en un intervalo de 14 puntos porcentuales.
El promedio regional de 44,4 % indica que los Programas de Inmunizaciones analizados alcanzaron, en promedio, algo menos de la mitad del máximo posible establecido por el modelo.
La mediana, de 44 %, prácticamente coincide con el promedio y refuerza la idea de que este valor representa adecuadamente el desempeño típico regional.
Por tanto, puede afirmarse que en 2023 el Programa de Inmunizaciones típico de Iberoamérica alcanzó aproximadamente 44 % de su máximo posible.
Este resultado no debe interpretarse como cobertura de vacunación ni como porcentaje de población protegida. El indicador representa el grado relativo de desarrollo programático alcanzado dentro de las dimensiones consideradas por el Ranking general del Observatorio PAI.
La gráfica muestra un bloque superior claramente diferenciado, encabezado por:
| España | 68 % |
| Portugal | 65 % |
| Chile | 64 % |
Estos tres países se sitúan claramente por encima del resto de Iberoamérica y constituyen el grupo de mayor desarrollo relativo en 2023.
España lidera el ranking con 68 %, seguida muy de cerca por Portugal y Chile. La distancia entre el primero y el tercero es de apenas 4 puntos porcentuales, lo que muestra un bloque superior relativamente compacto.
España no alcanza esta posición por el liderazgo aislado en un único dominio. Su resultado deriva de una combinación de fortaleza programática, situaciones especiales, desempeño infantil y COVID-19, configurando un perfil transversalmente sólido.
Portugal conserva un perfil particularmente fuerte en primer año de vida y segundo año–ingreso escolar, mientras Chile mantiene una combinación amplia de fortalezas en primer año, segundo año, situaciones especiales y aspectos programáticos.
Chile continúa siendo, de esta manera, el principal referente latinoamericano de alto desempeño transversal.
Después del grupo superior aparece un segundo nivel de desempeño encabezado por:
| Uruguay | 56 % |
| Costa Rica | 53 % |
| El Salvador | 52 % |
| Paraguay | 50 % |
| Colombia | 50 % |
| Brasil | 46 % |
| Ecuador | 45 % |
| Cuba | 44 % |
| Panamá | 44 % |
| Nicaragua | 43 % |
| Perú | 42 % |
Uruguay se consolida en el cuarto lugar general, con 56 %, y se distancia del resto del grupo intermedio.
Costa Rica y El Salvador alcanzan 53 % y 52 %, respectivamente, situándose muy próximos al límite superior del rango intercuartílico.
El Salvador constituye uno de los resultados más relevantes de 2023. Su sexto lugar general parece estar sustentado especialmente por su desempeño en primer año de vida, influenza y situaciones especiales, demostrando cómo una combinación de fortalezas puede producir un resultado global elevado.
Paraguay y Colombia obtienen exactamente el mismo porcentaje, 50 %, pero a través de perfiles diferentes. Paraguay combina fortalezas en primer año, situaciones especiales y aspectos programáticos, mientras Colombia se apoya especialmente en sus componentes programáticos.
La mediana regional fue de 44 %.
Precisamente en este nivel se encuentran:
| Cuba | 44 % |
| Panamá | 44 % |
Muy próximos se ubican Nicaragua (43 %) y Perú (42 %).
Estos países representan adecuadamente el entorno central de la distribución, por lo que sus perfiles son particularmente útiles para comprender el nivel típico de desarrollo de los Programas de Inmunizaciones de la región.
En la parte inferior de la distribución se encuentran:
| Argentina | 39 % |
| Guatemala | 38 % |
| México | 38 % |
| República Dominicana | 38 % |
| Honduras | 23 % |
| Bolivia | 20 % |
| Venezuela | 15 % |
La diferencia entre el máximo, España con 68 %, y el mínimo, Venezuela con 15 %, alcanza 53 puntos porcentuales.
Esta amplitud confirma que, pese a la elevada concentración del 50 % central de los países, persisten brechas muy importantes en el desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones.
El rango total de 53 puntos porcentuales evidencia una heterogeneidad regional considerable.
Sin embargo, el análisis del rango intercuartílico aporta una perspectiva complementaria: el 50 % central de los países se encuentra entre 38 % y 52 %, con un IQR de apenas 14 puntos porcentuales.
Esto significa que la heterogeneidad regional no se distribuye uniformemente. Existe un núcleo central relativamente compacto, acompañado por un grupo superior de países con resultados claramente elevados y un grupo inferior con valores considerablemente menores.
Esta estructura es particularmente evidente en 2023: España, Portugal y Chile forman un bloque superior; un amplio grupo se concentra entre aproximadamente 42 % y 56 %; y finalmente aparece un pequeño grupo de países con resultados inferiores al 40 %, incluyendo tres casos con valores particularmente bajos.
El gráfico apilado confirma nuevamente una de las conclusiones centrales del modelo del Observatorio PAI: una fortaleza aislada no necesariamente se traduce en un alto posicionamiento general.
México constituye un buen ejemplo. Presenta un desempeño muy favorable en influenza y situaciones especiales, pero su resultado general de 38 % lo ubica en el grupo inferior-intermedio porque esas fortalezas no se acompañan de un desempeño equivalente en todos los demás dominios.
Brasil alcanza buenos resultados en aspectos programáticos y situaciones especiales, pero tampoco logra transformar esas fortalezas puntuales en una posición global cercana al bloque superior.
En contraste, los países líderes presentan una acumulación de fortalezas en diferentes dimensiones.
España combina fortaleza programática, situaciones especiales, componentes infantiles y COVID-19. Portugal presenta un desempeño especialmente sólido en los primeros grupos etarios y en varios componentes programáticos. Chile mantiene una arquitectura equilibrada entre infancia, situaciones especiales y aspectos programáticos.
Por lo tanto, el Ranking general premia la consistencia transversal más que la excelencia aislada.
El resultado de 2023 adquiere particular importancia dentro de la serie histórica del Observatorio PAI.
El promedio de 44,4 % y la mediana de 44,0 % muestran un desplazamiento del centro de la distribución hacia valores superiores respecto de los primeros años analizados.
Además, la casi coincidencia entre promedio y mediana indica que en 2023 el valor central de la distribución está mucho menos condicionado por los extremos que en los primeros años.
La evolución deberá interpretarse conjuntamente con los cambios metodológicos y con la incorporación progresiva de dimensiones como COVID-19. Por ello, el valor del análisis longitudinal no reside únicamente en observar si aumenta el porcentaje global, sino en determinar qué dominios explican la evolución de cada país y si la mejora se produce de manera transversal o concentrada en determinadas áreas.
El Ranking general de 2023 muestra un promedio regional de 44,4 % y una mediana de 44,0 %, prácticamente coincidentes. Esta proximidad constituye una característica estadísticamente relevante del año y permite utilizar el 44 % como una referencia robusta del nivel típico de desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones de Iberoamérica.
España lidera con 68 %, seguida por Portugal (65 %) y Chile (64 %), configurando un bloque superior compacto y claramente diferenciado. Uruguay, con 56 %, ocupa el cuarto lugar y se consolida como uno de los programas latinoamericanos de mayor desarrollo relativo.
El grupo intermedio presenta una amplia diversidad de perfiles. El Salvador emerge como uno de los resultados destacados de 2023, mientras Paraguay y Colombia alcanzan el mismo resultado global mediante combinaciones diferentes de fortalezas. México, Brasil y otros países muestran nuevamente que el liderazgo en dominios específicos no necesariamente determina una posición elevada en el ranking general.
La diferencia de 53 puntos porcentuales entre España y Venezuela confirma la persistencia de una marcada heterogeneidad regional. Al mismo tiempo, el IQR de 14 puntos porcentuales (38–52 %) demuestra que la mitad central de los países presenta un nivel de desarrollo relativamente concentrado.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, los resultados de 2023 refuerzan una conclusión fundamental: el desarrollo de un Programa Nacional de Inmunizaciones no depende de la excelencia en una única vacuna, grupo etario o componente programático, sino de la capacidad de construir una arquitectura integral y equilibrada.
En síntesis, en 2023 los 21 países analizados alcanzaron en promedio el 44,4 % de su máximo posible, mientras que la mediana fue de 44,0 %. España lideró con 68 %, seguida por Portugal (65 %) y Chile (64 %). La casi coincidencia entre promedio y mediana muestra una distribución centralmente equilibrada, mientras que la amplitud entre España y Venezuela —53 puntos porcentuales— confirma la persistencia de importantes brechas regionales. El resultado refuerza que el liderazgo general depende de la acumulación y consistencia de fortalezas en múltiples dominios, más que del desempeño excepcional en una dimensión aislada.
El ranking general 2023 confirma que el desempeño integrado depende de la acumulación de fortalezas en varios dominios. Los países líderes no son solo aquellos que sobresalen en una vacuna, grupo etario o componente específico, sino aquellos que sostienen una arquitectura programática más equilibrada entre infancia, curso de vida, campañas, situaciones especiales y soporte programático.
Se analizaron los resultados de los 21 países de Iberoamérica.
| Indicador | Resultado |
|---|---|
| Número de observaciones | 21 |
| Puntaje máximo teórico | 100% |
| Promedio | 44,4% |
| Mediana | 44,0% |
| Valor máximo observado | 68% |
| Valor mínimo observado | 15% |
| Rango | 53 puntos porcentuales |
| Q1 | 38% |
| Q3 | 52% |
| Rango intercuartílico (IQR) | 14 puntos porcentuales |
En 2023, el porcentaje promedio alcanzado por los 21 países fue de 44,4 %, mientras que la mediana fue de 44,0 %.
La diferencia entre ambas medidas es de apenas 0,4 puntos porcentuales, lo que indica una distribución muy próxima a la simetría. A diferencia de 2020 y 2021, cuando la media se encontraba más claramente influenciada por los valores altos, en 2023 promedio y mediana prácticamente coinciden.
Esto constituye un resultado importante: el 44 % puede considerarse una representación muy adecuada del nivel central del desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones de Iberoamérica en 2023.
El Q1 fue de 38 % y el Q3 de 52 %, por lo que la mitad central de los países se concentró en un intervalo de 14 puntos porcentuales.
El promedio regional de 44,4 % indica que los Programas de Inmunizaciones analizados alcanzaron, en promedio, algo menos de la mitad del máximo posible establecido por el modelo.
La mediana, de 44 %, prácticamente coincide con el promedio y refuerza la idea de que este valor representa adecuadamente el desempeño típico regional.
Por tanto, puede afirmarse que en 2023 el Programa de Inmunizaciones típico de Iberoamérica alcanzó aproximadamente 44 % de su máximo posible.
Este resultado no debe interpretarse como cobertura de vacunación ni como porcentaje de población protegida. El indicador representa el grado relativo de desarrollo programático alcanzado dentro de las dimensiones consideradas por el Ranking general del Observatorio PAI.
La gráfica muestra un bloque superior claramente diferenciado, encabezado por:
| España | 68 % |
| Portugal | 65 % |
| Chile | 64 % |
Estos tres países se sitúan claramente por encima del resto de Iberoamérica y constituyen el grupo de mayor desarrollo relativo en 2023.
España lidera el ranking con 68 %, seguida muy de cerca por Portugal y Chile. La distancia entre el primero y el tercero es de apenas 4 puntos porcentuales, lo que muestra un bloque superior relativamente compacto.
España no alcanza esta posición por el liderazgo aislado en un único dominio. Su resultado deriva de una combinación de fortaleza programática, situaciones especiales, desempeño infantil y COVID-19, configurando un perfil transversalmente sólido.
Portugal conserva un perfil particularmente fuerte en primer año de vida y segundo año–ingreso escolar, mientras Chile mantiene una combinación amplia de fortalezas en primer año, segundo año, situaciones especiales y aspectos programáticos.
Chile continúa siendo, de esta manera, el principal referente latinoamericano de alto desempeño transversal.
Después del grupo superior aparece un segundo nivel de desempeño encabezado por:
| Uruguay | 56 % |
| Costa Rica | 53 % |
| El Salvador | 52 % |
| Paraguay | 50 % |
| Colombia | 50 % |
| Brasil | 46 % |
| Ecuador | 45 % |
| Cuba | 44 % |
| Panamá | 44 % |
| Nicaragua | 43 % |
| Perú | 42 % |
Uruguay se consolida en el cuarto lugar general, con 56 %, y se distancia del resto del grupo intermedio.
Costa Rica y El Salvador alcanzan 53 % y 52 %, respectivamente, situándose muy próximos al límite superior del rango intercuartílico.
El Salvador constituye uno de los resultados más relevantes de 2023. Su sexto lugar general parece estar sustentado especialmente por su desempeño en primer año de vida, influenza y situaciones especiales, demostrando cómo una combinación de fortalezas puede producir un resultado global elevado.
Paraguay y Colombia obtienen exactamente el mismo porcentaje, 50 %, pero a través de perfiles diferentes. Paraguay combina fortalezas en primer año, situaciones especiales y aspectos programáticos, mientras Colombia se apoya especialmente en sus componentes programáticos.
La mediana regional fue de 44 %.
Precisamente en este nivel se encuentran:
| Cuba | 44 % |
| Panamá | 44 % |
Muy próximos se ubican Nicaragua (43 %) y Perú (42 %).
Estos países representan adecuadamente el entorno central de la distribución, por lo que sus perfiles son particularmente útiles para comprender el nivel típico de desarrollo de los Programas de Inmunizaciones de la región.
En la parte inferior de la distribución se encuentran:
| Argentina | 39 % |
| Guatemala | 38 % |
| México | 38 % |
| República Dominicana | 38 % |
| Honduras | 23 % |
| Bolivia | 20 % |
| Venezuela | 15 % |
La diferencia entre el máximo, España con 68 %, y el mínimo, Venezuela con 15 %, alcanza 53 puntos porcentuales.
Esta amplitud confirma que, pese a la elevada concentración del 50 % central de los países, persisten brechas muy importantes en el desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones.
El rango total de 53 puntos porcentuales evidencia una heterogeneidad regional considerable.
Sin embargo, el análisis del rango intercuartílico aporta una perspectiva complementaria: el 50 % central de los países se encuentra entre 38 % y 52 %, con un IQR de apenas 14 puntos porcentuales.
Esto significa que la heterogeneidad regional no se distribuye uniformemente. Existe un núcleo central relativamente compacto, acompañado por un grupo superior de países con resultados claramente elevados y un grupo inferior con valores considerablemente menores.
Esta estructura es particularmente evidente en 2023: España, Portugal y Chile forman un bloque superior; un amplio grupo se concentra entre aproximadamente 42 % y 56 %; y finalmente aparece un pequeño grupo de países con resultados inferiores al 40 %, incluyendo tres casos con valores particularmente bajos.
El gráfico apilado confirma nuevamente una de las conclusiones centrales del modelo del Observatorio PAI: una fortaleza aislada no necesariamente se traduce en un alto posicionamiento general.
México constituye un buen ejemplo. Presenta un desempeño muy favorable en influenza y situaciones especiales, pero su resultado general de 38 % lo ubica en el grupo inferior-intermedio porque esas fortalezas no se acompañan de un desempeño equivalente en todos los demás dominios.
Brasil alcanza buenos resultados en aspectos programáticos y situaciones especiales, pero tampoco logra transformar esas fortalezas puntuales en una posición global cercana al bloque superior.
En contraste, los países líderes presentan una acumulación de fortalezas en diferentes dimensiones.
España combina fortaleza programática, situaciones especiales, componentes infantiles y COVID-19. Portugal presenta un desempeño especialmente sólido en los primeros grupos etarios y en varios componentes programáticos. Chile mantiene una arquitectura equilibrada entre infancia, situaciones especiales y aspectos programáticos.
Por lo tanto, el Ranking general premia la consistencia transversal más que la excelencia aislada.
El resultado de 2023 adquiere particular importancia dentro de la serie histórica del Observatorio PAI.
El promedio de 44,4 % y la mediana de 44,0 % muestran un desplazamiento del centro de la distribución hacia valores superiores respecto de los primeros años analizados.
Además, la casi coincidencia entre promedio y mediana indica que en 2023 el valor central de la distribución está mucho menos condicionado por los extremos que en los primeros años.
La evolución deberá interpretarse conjuntamente con los cambios metodológicos y con la incorporación progresiva de dimensiones como COVID-19. Por ello, el valor del análisis longitudinal no reside únicamente en observar si aumenta el porcentaje global, sino en determinar qué dominios explican la evolución de cada país y si la mejora se produce de manera transversal o concentrada en determinadas áreas.
El Ranking general de 2023 muestra un promedio regional de 44,4 % y una mediana de 44,0 %, prácticamente coincidentes. Esta proximidad constituye una característica estadísticamente relevante del año y permite utilizar el 44 % como una referencia robusta del nivel típico de desarrollo relativo de los Programas de Inmunizaciones de Iberoamérica.
España lidera con 68 %, seguida por Portugal (65 %) y Chile (64 %), configurando un bloque superior compacto y claramente diferenciado. Uruguay, con 56 %, ocupa el cuarto lugar y se consolida como uno de los programas latinoamericanos de mayor desarrollo relativo.
El grupo intermedio presenta una amplia diversidad de perfiles. El Salvador emerge como uno de los resultados destacados de 2023, mientras Paraguay y Colombia alcanzan el mismo resultado global mediante combinaciones diferentes de fortalezas. México, Brasil y otros países muestran nuevamente que el liderazgo en dominios específicos no necesariamente determina una posición elevada en el ranking general.
La diferencia de 53 puntos porcentuales entre España y Venezuela confirma la persistencia de una marcada heterogeneidad regional. Al mismo tiempo, el IQR de 14 puntos porcentuales (38–52 %) demuestra que la mitad central de los países presenta un nivel de desarrollo relativamente concentrado.
Desde la perspectiva del Observatorio PAI, los resultados de 2023 refuerzan una conclusión fundamental: el desarrollo de un Programa Nacional de Inmunizaciones no depende de la excelencia en una única vacuna, grupo etario o componente programático, sino de la capacidad de construir una arquitectura integral y equilibrada.
En síntesis, en 2023 los 21 países analizados alcanzaron en promedio el 44,4 % de su máximo posible, mientras que la mediana fue de 44,0 %. España lideró con 68 %, seguida por Portugal (65 %) y Chile (64 %). La casi coincidencia entre promedio y mediana muestra una distribución centralmente equilibrada, mientras que la amplitud entre España y Venezuela —53 puntos porcentuales— confirma la persistencia de importantes brechas regionales. El resultado refuerza que el liderazgo general depende de la acumulación y consistencia de fortalezas en múltiples dominios, más que del desempeño excepcional en una dimensión aislada.
El ranking general 2023 confirma que el desempeño integrado depende de la acumulación de fortalezas en varios dominios. Los países líderes no son solo aquellos que sobresalen en una vacuna, grupo etario o componente específico, sino aquellos que sostienen una arquitectura programática más equilibrada entre infancia, curso de vida, campañas, situaciones especiales y soporte programático.
Análisis, artículos y recursos seleccionados
para profundizar la discusión sobre inmunización.
observatoriopai.org




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